Cáncer colorrectal
Diagnóstico y tratamiento del cáncer de colon y recto.
¿Qué es el cáncer colorrectal?
Es una enfermedad que se origina cuando las células en el colon o en el recto crecen de manera descontrolada. La mayoría de estos casos comienzan como pequeños bultos llamados pólipos, que inicialmente no son cancerosos pero que, con el paso de los años, pueden transformarse en cáncer.
La buena noticia es que, mediante una revisión adecuada, estos pólipos pueden detectarse y retirarse mucho antes de que se vuelvan peligrosos.
Señales de alerta
Cambios persistentes en la evacuación
Diarrea o estreñimiento que dura más de un mes.
Molestia abdominal constante
Cólicos, gases o dolor persistente.
Sangrado rectal
Sangre roja brillante o heces muy oscuras (casi negras).
Sensación de evacuación incompleta
Sentir que el intestino no se vacía por completo.
Debilidad o fatiga
A menudo causada por una anemia que no sabías que tenías.
Pérdida de peso inexplicable
Bajar de peso sin estar a dieta o haciendo ejercicio.
La importancia de la detección oportuna
El cáncer colorrectal es altamente prevenible. La recomendación internacional es clara:
Si tienes 45 años o más, es indispensable realizarte una colonoscopía de tamizaje, incluso si te sientes perfectamente bien. Si tienes familiares directos que han padecido esta enfermedad, la revisión debe ser antes.
El Dr. Christian Bajo utiliza tecnología de alta definición para identificar lesiones sospechosas y actuar de inmediato, cambiando drásticamente el pronóstico de salud del paciente.
Preguntas más frecuentes
Es el crecimiento anormal de células en el colon o recto, que puede formar pólipos que, con el tiempo, pueden volverse cancerosos.
Sangrado rectal, cambios persistentes en el hábito intestinal, dolor abdominal, pérdida de peso sin causa y sensación de evacuación incompleta
Con dieta rica en fibra, ejercicio, evitar tabaco y alcohol, y realizar pruebas de cribado como colonoscopia a partir de los 45-50 años.
Personas con antecedentes familiares, colitis ulcerosa, enfermedad de Crohn, síndromes hereditarios como Lynch, o estilo de vida sedentario.
Colonoscopia con biopsia, tomografía computarizada, resonancia magnética pélvica (para cáncer rectal) y marcadores tumorales en sangre.
Dependen del estadio e incluyen cirugía (laparoscópica o abierta), quimioterapia, radioterapia (especialmente en recto) y terapias dirigidas o inmunoterapia en casos seleccionados.