Estreñimiento Crónico
Evaluación y tratamiento médico para casos de estreñimiento persistente.
¿Cuándo el estreñimiento se vuelve un problema médico?
No se trata solo de “no ir al baño todos los días”. El estreñimiento crónico se define como la dificultad persistente para evacuar o una frecuencia menor a tres veces por semana, que se mantiene por varios meses.
Más allá de la molestia física, el estreñimiento crónico afecta tu energía, tu humor y puede ser la causa de otros problemas como hemorroides o fisuras.
¿Cómo saber si tu estreñimiento es crónico?
Esfuerzo excesivo
Sentir que tienes que hacer mucha fuerza para poder evacuar.
Heces duras
Deposiciones con consistencia de "bolitas" o muy secas y difíciles de pasar.
Evacuación incompleta
La sensación constante de que "te faltó" o de que algo bloquea el paso.
Pocas vacuaciones
Evacuar con poca frecuencia a la semana (menos de 3 veces).
¿Por qué no siempre basta con comer más fibra?
A diferencia de lo que se cree, el estreñimiento no siempre es falta de agua o fibra. Con el Dr. Christian Bajo, investigamos causas más profundas como:
-
Tránsito lento: Cuando el colon se mueve más despacio de lo normal.
-
Trastornos de evacuación: Problemas en los músculos del piso pélvico que impiden la salida de las heces (disinergia).
-
Causas anatómicas: Como el rectocele (un pequeño “saquito” que se forma en el recto) o prolapsos internos.
Preguntas más frecuentes
Defecar menos de tres veces por semana, con heces duras, sensación de evacuación incompleta o necesidad de hacer esfuerzo excesivo durante más de tres meses.
Dieta baja en fibra, ingesta insuficiente de líquidos, sedentarismo, ciertos medicamentos, trastornos hormonales o enfermedades neurológicas.
Aumento de fibra en la dieta, hidratación adecuada, actividad física regular y, si es necesario, uso temporal de laxantes bajo supervisión médica.
Si el estreñimiento persiste a pesar de cambios en el estilo de vida, si hay dolor abdominal intenso, sangrado o pérdida de peso inexplicable.
Colonoscopia, manometría anorrectal, radiografía de tránsito colónico o defecografía para evaluar la función intestinal y descartar obstrucciones.
Sí, como la rehabilitación del suelo pélvico, neuromodulación sacra o, en casos graves, cirugía para corregir anomalías anatómicas.